Entre el 22 de enero y el 26 de noviembre de 2005, la Iglesia de Córdoba ha sumado al Año de la Eucaristía decretado por el Papa Juan Pablo II, de feliz memoria, la conmemoración del XVII Centenario del Martirio de San Acisclo y Santa Victoria, patronos de la ciudad y la diócesis.
Múltiples actividades religiosas han jalonado esta doble y solemne celebración, de la que quedará constancia en la Historia y en los libros. De lo que no quedará constancia alguna, sino que permanecerá en la intimidad de las almas con el conocimiento tan sólo de Dios Padre, es de la faceta espiritual de estos meses, en los que miles de cordobeses han lucrado lal indulgencia plenaria concedida por el Sumo Pontífice a quienes, cumpliendo las condiciones acostumbradas –confesión sacramental, comunión devota y preces por las intenciones del Papa– han acudido a la Parroquia de San Pedro a adorar el Santísimo Sacramento y a venerar las reliquias de los Santos Mártires. Colegios, asociaciones, órdenes religiosas, congregaciones, hermandades y movimientos católicos, además de numerosísimos fieles a título personal y privado, han desfilado por la capilla del Sagrario de San Pedro para ganar la indulgencia.
El Año Jubilar se inició el 22 de enero de 2005 en la Santa Iglesia Catedral, con una misa de rito mozárabe presidida por el obispo de Córdoba. Para más información sobre el inicio del Año Jubilar y sobre su significado, haga clic AQUÍ.
Los actos principales y la Clausura de este Año Año Jubilar, que desembocaron en la proclamación por el Papa Benedicto XVI de la Parroquia de San Pedro como Basílica Menor, tuvieron lugar en noviembre de 2005. Puede acceder a amplia información escrita y gráfica sobre estos actos haciendo clic en el ESPECIAL NOVIEMBRE 2005.